Este blog ya tiene unos meses de andadura y se encamina animosamente hacia su primer año, cuando tímidamente publique sin saber muy bien “un día de abril”. Estoy satisfecha, el blog hasta ahora ha sido visitado por mas de cuatro mil personas, que han leído entre todos 11.505 páginas, mucho mas de lo podría haber imaginado. Mis lectores provienen fundamentalmente de España y de América, aunque alguna vez se ha asomado algún europeo o africano e incluso algún asiático, después de tener la buena idea de instalar el traductor. Para mi sorpresa los temas han ido surgiendo espontáneamente siguiendo la temática expuesta en la cabecera, y se han ido diversificando en muchos casos ellos solitos, del día a día, de las discusiones, de la prensa, de los amigos, surgen multitud de ideas, también esta siendo muy interesante el contacto con otros blog, hasta formar una autentica comunidad de ideas y experiencias, pero sigo echando en falta mas participación de vuestra parte, así que animaros y dejarme vuestras opiniones

miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA INDUSTRIA DEL FUEGO; ¿Además de todo no estará detrás el cambio climático?




En un blog del diario ELPAIS del día 21 de agosto de 2012, se reflexionaba en una línea muy parecida al de este blog sobre el origen de la gran incidencia de incendios en estos últimos 50 años.

Se ponía como ejemplo de eficacia en la disminución de incendios la plantificación llevada a cabo en la silvicultura finlandesa que a logrado  eliminar prácticamente los incendios de su territorio  como certifica Kullervo Kuusela, profesor del Instituto Finlandés de Investigaciones Forestales.

El método seguido por los finlandeses consiste en analizar y describir la intensidad de la producción maderera, la composición por especies que se desea y la diversidad de paisajes.

Es verdaderamente loable estudiar lo que han hecho otros países y regiones para erradicar problemas similares a los nuestros, aunque en este caso me resulta inquietante que el ejemplo provenga de un país nórdico, donde sus magnificas soluciones pueden se justamente lo contrario que nos convenga a nosotros.

Y en cuanto lo que convenga a nuestros bosques y montes habría que matizar y no cómodamente uniformizar ya que conviven en nuestro territorio diversos dominios climáticos, con especies y situaciones atmosféricas muy diferentes.

De dominios climáticos me gustaría comentar que, quizá los teóricos de la silvicultura debieran empezar a considerar en sus análisis y proyecciones florísticas el cambio climático, no el que se nos avecina sino el que ya tenemos encima.

Un experto botánico amigo mío me comentaba hace unos días de la progresiva mediterreanización de la cornisa cantábrica, también me comentaba el desplazamiento de especies sureñas hacia el centro y norte de la península, especies que ha empezado a observar al principio tímidamente pero en la actualidad, se están afincando desarrollándose hasta la fase de germinación de sus frutos, por otro lado cada vez de forma mas frecuente nos llegan noticias de plagas nuevas, que se adaptan con facilidad a la benignidad de nuestro ya clima actual

Esta proliferación de incendios no solo en España, sino en Italia y Grecia, puede obedecer a una adaptación de los ecosistemas a un gran cambio climático de más calado, de más profundidad que las veleidades cíclicas normales en un periodo climático estable.

De alguna manera nuestros ecosistemas climácicos estables y diversos por definición pueden estar entrando en un estrés debido a los nuevos parámetros climáticos cambiantes, esta tarea detectivesca esta encomendada a los científicos, es necesario que toda esa buena información fluya hacia los centros de toma de decisiones.

viernes, 2 de noviembre de 2012

LA INDUSTRIA DEL FUEGO; Una visión ecológica del problema



El rio Duero en los primeros metros de su nacimiento a los pies de monte Urbión, un lugar libre de incendios

Al margen de que hay peores y mejores años en la incidencia de incendios, dejar al albur de la naturaleza caprichosa esta espinosa cuestión suena medieval o prehistórico si me apuráis.

La primera premisa debería de ser ¿Cuáles de nuestros montes genera beneficios?

¿Qué tipo de beneficios generan? Económicos, ambientales cuantificables, ambientales no cuantificables.
                 Bosque de Covaleda en tierra de pinares en Soria, donde el pino silvestre es autóctono

Los bosques y zonas de monte que son económicamente rentables deberán seguir como hasta ahora, su gestión ha debido ser la correcta y solo será necesario optimizarla, los costes derivados de su protección deberían salir de sus excedentes primarios y secundarios, sin aportaciones de dinero público, la protección contra el fuego debería pagarse íntegramente con sus medios y sería interesante que fueran sus dueños los que se encargasen de su gestión.

Pero por desgracia España no es un país maderero, su climatología y su orografía que nos proporciona otras ventajas, como una agricultura mediterránea verdaderamente rentable y una variedad de ecosistemas verderamente atractiva de cara al turismo.

En los inventarios forestales del Ministerio de Agricultura, nunca quedó claro que bosques eran realmente rentables económicamente y cuales no, vamos a suponer que solo los bosques de las serranías de Soria, el límite de Soria con Burgos y algunas zonas de  Segovia entran en este apartado, si no nos fijamos exclusivamente en riqueza maderera, otro tipo de bosque o dehesa sería los encinares de Castilla La Mancha con sus enormes fincas cinegéticas, pero allí el rendimiento esta claro su gestión y propiedad en manos privadas y la incidencia de incendios absolutamente desconocida, otro tipo de aprovechamiento son las masas de pinos piñoneros de Valladolid, Segovia y Huelva y los abandonados de momento pinos resineros de las dos primeras, explotados hasta hace 30 años para la obtención de colofonias y aguarrás y en cualquier momento disponibles cuando los precios del petróleo suban lo suficiente como es fácilmente previsible.

       Parque Nacional de Cabañeros, la dehesa y los ciervos

Hechas estas salvedades supongo con algún ejemplo mas en el Pirineo con el pino negro y los alcornocales de Gerona y Huelva, y los eucaliptos de la zona cantábrica, el resto de los beneficios que se le suponen al resto de los bosques y zonas de monte son meramente ambientales, paisajísticos y emocionales, algunos de ellos fácilmente cuantificables y evaluables, como atracción turística para; montañeros, senderistas, esquiadores, campistas, acampadas de verano para jóvenes y familias, aficionados a la ornitología, la berrea de ciervos, los cerezos en flor en primavera, los parques forestales de tirolinas, los deportes de aventura, la búsqueda de setas y un sin fin de actividades ya totalmente implantadas en este sociedad y en creciente auge, cuyo indicador será la implantación de empresas de servicios y de ocio tanto activo como no, en cuanto a otras actividades complementarias tradicionales de los bosques y montes como son la caza y la pesca también son fácilmente evaluable su incidencia en la economía del medio rural.

             En Cabañeros tambien hay sitio para los buitres
 
Prácticamente todos los bosques y zonas de monte encuadrados en este apartado forman de la Red Natura 2000, y gozan de diferente tipos de protección, o están en parques naturales y en reservas, o están clasificados como ZEPAS o LIC.

 Puesto de caza en la sierras de Cardeña y Montoro Sierra Morena Cordoba

Esta maravilla gastronómica tambien la produce el bosque adehesado

El hecho de que muchas urbanizaciones segunda residencia hayan decidido instalarse en las proximidades de estos espacios privilegiados o en algunos casos dentro de ellos ha sido fuente conflictividad ya que muchos de los que hemos descrito están declaradas como zonas de protección en base a esos valores.

La creciente masificación es su mayor peligro, pero en gran medida disponen de instrumentos de planeamiento para mitigar esos impactos.

Pero no todos los bosques y zonas de monte sin valor forestal reúnen las características necesarias para hacer atractiva la práctica de deportes de aventura de cualquier naturaleza ni poseen la capacidad de proveer la caza y pesca deportiva, y no por eso están condenados a su desaparición, aunque si a un riesgo creciente en un plazo medio.

Son los bosques y montes con valores ambientales no cuantificables económicamente, los que necesitarían un plan dinamizador de bajo coste o nulo coste.

Son estos bosques los que corren el peligro de incendios provocados, fragmentación de su territorio y en convertirse en depositarios de residuos, basuras y en definitiva abandono y degradación.

Y el caso es que habría que recordar que estos ecosistemas contribuyen fundamentalmente a la protector del suelo, la fijación del CO2 atmosférico, el equilibrio hídrico, el mantenimiento de la biodiversidad aunque en este caso no es deseable que todo fuera bosque maduro desarrollado sino que estuviera acompañado de una mayor diversidad serial, con zonas de matorral, incluidas terrenos agrícolas abandonados por su baja productividad y roqueros,

Existe una sobrevaloración del bosque desarrollado maduro  basados en el valor económico de la madera extraíble del mismo, que se ha trasladado en muchos casos al campo del ecologismo, valorándose como mas valioso ambientalmente un bosque desarrollado que un matorral o pastizal, o una zona de roqueros, cuando existen multitud de ejemplos de mayor diversidad en estos últimos y muchas veces mayor singularidad.

En definitiva este tipo de bosques y monte se debería gestionar con parámetros sencillos pero estrictamente ecológicos, aplicando la economía de medios y la imaginación, dejar la regeneración y evolución a la naturaleza que lo hace gratis e incidir solo en lo que puede afectar a las poblaciones cercanas, así como las necesidades que vayan surgiendo a lo largo de tiempo, que pueden darnos sorpresas ya que los gustos e intereses suelen llevar una gran dinámica social a veces impredecible.

Dedicar los esfuerzos a la investigación de campo dando vía libre a que la Universidad y otras Instituciones científicas, se involucren e investiguen.

Procurar que las mínimas obras que haya que realizar se hagan aplicando el intercambio en especies; las hacenderas y los campos de trabajo son una herramienta social y educativa muy poco desarrolladas en este país y muy interesantes cuando empezamos a movernos en el campo de la microeconomía ecológica.

jueves, 18 de octubre de 2012

LA INDUSTRIA DEL FUEGO: ¿Quién gana quien pierde económicamente?



Aunque este blog, nació y creció con una vocación inconfundiblemente ecológica medioambiental y

¿Por qué no ecologista francotiradora?

Al desarrollar este análisis de esta entrada me ceñiré a lo estrictamente económico, el puro y duro coste beneficio.

En los bosques y montes con nulo o muy bajo valor maderero no situados en zonas protegidas de alto valor ecológico y paisajístico, tendríamos;

Entre los ganadores a:

Las empresas forestales dedicadas a plantaciones y otros  trabajos forestales, sobre todo en estos momentos en que el dinero de la PAC forestal para restauraciones y repoblaciones ha desaparecido y que después de unos años de auge están pasando por malos momentos. Según información de un responsable de gestión de forestal de la Junta de Castilla y León el coste de plantación sin tener en cuenta limpieza del monte y transporte de la madera quemada aun centro maderero es de 2.000 €/Ha.

Las empresas de maquinaria de movimientos de tierra, en estos momentos en baja actividad al disminuir la obra pública y la construcción y de pequeña obra pública.

Los ayuntamientos donde se ejecutan las obras forestales de regeneración de incendios, ya que permite a los alcaldes y concejales disponer de influencias a la hora de contratar al personal y disponer de una entrada de dinero en el municipio que mejora su actividad comercial, en algunos casos situados en zonas turísticas este procedimiento a servido para recalificar terrenos el Levante es un buen ejemplo de ello.

Los vecinos de esos mismos ayuntamientos que son contratados por las empresas forestales para restaurar y acondicionar el monte desvastado por el incendio y recomendados por sus alcaldes y concejales.

Los gestores de los dispositivos del Plan contra Incendios, regionales y locales, se incluye a todo el aparataje administrativo (técnicos, forestales de diversas categorías, conductores) con sus cuantiosas dietas, en una administración que no para de bajar el sueldo del resto de los funcionarios y el contrato de nuevos brigadistas y retenes antiincendio.

Las empresas hosteleras pero en general de suministros y otros servicios al generarse en el exiguo medio rural una entrada de  dinero y trabajo, aumenta el servicio de comidas y los gastos en general de la hostelería local y otras compras.

Los viveros que proporcionan plantas

Los maderistas de maderas de baja calidad, que compran la madera quemada a un valor notablemente inferior al de la madera fresca.

Evidentemente esto no quiere decir que sean los causantes del fuego, muchos de ellos contemplan su trabajo roto y sin sentido cuando al cabo de 20, 30 0 40 años sus plantaciones se queman sin haber alcanzado la fase de amortización, sin haber generado un euro real, se quema un capital duramente invertido sin haberse obtenido ningún beneficio económico del mismo y los dedicados plenamente al mundo forestal se quedan sin argumentos que justifiquen sus desvelos y los recursos que la sociedad a confiado en ellos.

Vayamos con los perdedores del fuego:

La sociedad en general que ve retraída de sus impuestos unas cantidades totalmente perdidas, ya que hay que seguir aportando dinero público constantemente para mantener una minima actividad forestal en las zonas rurales sin que ellas mismas hayan llegado a generar los excedentes necesarios de la explotación del monte que les permita una minima autoprotección.

En algunos casos muy puntuales particulares y microempresarios locales que extraen de forma complementaria a otros ingresos; frutos, leñas, miel, setas del monte.

La conclusión es desoladora en los sitios que el monte se quema de una manera tan sistemática y organizada es porque el monte no genera bienes económicos suficientes para sus propietarios y en ese caso debería abandonarse cualquier nueva inversión encaminada a su regeneración limitándonos a invertir en auto protección para las poblaciones rurales, como haríamos con cualquier bien que solo nos produjera gastos y no pudiésemos desprendernos del mismo, limitar los gastos al mínimo.

En este tiempo de crisis seguramente es lo que nos espera

viernes, 14 de septiembre de 2012

LA INDUSTRIA DEL FUEGO: LOS DESENCADENANTES



¿Cuál es el principal desencadenante de los incendios a igualdad de condicionantes climáticas? 

                             Pinares de pino silvestre de Valsain

La falta de productividad del monte, mientras en el este y centro de Castilla se ampliaron y reforzaron las zonas boscosas, algunas repobladas en el siglo XVIII con éxito, como es el caso de los pinares de pinos piñoneros de Valladolid y Segovia, que sirvieron para afianzar la capa de arenas dunares, que amenaza con abnegar los cultivos una vez que fueron liberadas del manto protector del encinar originario, en otros casos como en Soria, Burgos y Segovia, los técnicos se limitaron a favorecer un árbol autóctono de un gran valor maderero como es el pino silvestre a costa del improductivo rebollo, en todo caso el proceso se reanalizó respetando los cultivos y no creando fricciones con los pobladores rurales, también influyo la carencia de pastos y tradición ganadera, hay que recordar que esas zonas apenas contribuyeron a la Mesta y carecen de vías pecuarias verdaderamente importantes.

               Maderas de gran calidad de pino silvestre


Al carecer de conflictos, y conseguirse productividad en las masas forestales tanto monetarias como sociales, estos bosques arden en contadas ocasiones y prácticamente siempre por fenómenos naturales o verdaderos accidentes, la respuesta de las poblaciones a los incendios es masiva y el control de las mismas a individuos pirómanos, locos y/o vengativos es total

Por el contrario tanto Galicia como León y Zamora (Sanabria) han sido regiones vocacionalmente ganaderas, donde muchas de estas primeras repoblaciones se realizaron en zonas denominadas técnicamente montes pero tradicionalmente dedicadas a pastos.

                                        Pinares de repoblación

El monte generado en estos casos, trajo jornales y servicios, pero no fue capaz de generar ni de mantener riqueza, tenemos un ejemplo de esta gran equivocación histórica, en un pequeño valle próximo al pantano de Luna en León, cuando hace mas de 30 años una empresa minera muy conocida en estos días, repobló con el afán de recuperar su inversión en madera para un futuro lejano y poder ahorrarse los costos de la madera para sus explotaciones de interior.

Los tiempos han cambiado tanto que la empresa en la actualidad no dispone de una sola mina de interior en la provincia de León, tampoco pudo utilizar su flamante madera le resultaba mas caro extraerla del monte que comprarla en el mercado.

Lo que dio la razón a los que eran contrarios a este tipo de repoblaciones pero no pudieron ni argumentar ni dialogar gracias a este tipo piadoso de nepotismo ilustrado, reinante en aquellas fechas, donde las protestas acababan en el cuartelillo de la Guardia Civil.

 ¿Qué le quedó a las poblaciones afectadas?

Ajo y agua
Y quemar
Y eso es lo han venido haciendo en muchos casos con ira, con rencor, con diversión y a veces con cachondeo, durante estos últimos 50 años.

Y sobre todo con una gran permisividad social.

Porque antes de los años sesenta no había incendios en los montes, si no me creéis, iros corriendo a preguntárselo a vuestros abuelos.